El encargo.
Un ático dúplex en Azpeitia con volúmenes complicados —techos inclinados y vigas— que había que convertir en una casa amplia, cálida y con mucha personalidad.
La solución.
Aprovechamos la altura con una escalera escultórica de madera, acero y vidrio que une las dos plantas sin restar luz. Dejamos las vigas negras a la vista, abrimos salón, comedor y cocina en un solo espacio y lo vestimos con una paleta cálida —greige, madera y piel— animada con alfombras kilim de color. Dormitorios serenos bajo las buhardillas y baños en madera y microcemento.
El resultado.
Un dúplex luminoso y sofisticado, con carácter en cada rincón, donde los techos inclinados juegan a favor.
Category:
DúplexDate:
1 de marzo de 2026