Iñigo Echave
Llevo más de veinticinco años haciendo casas. No decorados: hogares que se habitan y que aguantan el paso del tiempo. Cada proyecto empieza escuchando. Cómo vives, qué te gusta, qué te sobra. A partir de ahí ordeno el espacio, elijo los materiales y compongo el conjunto —muebles, telas, luz y las piezas que le dan carácter— hasta que todo encaja y parece que siempre estuvo así. Ningún proyecto se parece a otro. Ese es el oficio.
