El encargo.
Un salón de juego y bar en Zarautz que quería alejarse del tópico: un local elegante y acogedor, más cercano a un cocktail bar que a una sala de máquinas.
La solución.
Una gran barra de mármol como protagonista, suelo de espiga, molduras clásicas en las paredes e iluminación cálida. La zona de máquinas se integra con discreción, separada por un guiño de pared texturada. Taburetes cómodos y una estantería de botellas que da empaque.
El resultado.
Un local sofisticado y luminoso, donde se puede tomar algo a gusto y el juego es un plano más, no el protagonista.
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ComercialDate:
1 de marzo de 2025