El encargo.
Un dúplex con buena luz pero mal aprovechado. El reto: ganar amplitud sin perder el carácter del casco antiguo.
La solución.
Abrimos la planta principal, llevamos la cocina al centro de la vida de la casa y elegimos una paleta cálida —madera, piedra y textiles nobles— que envejece bien. El mobiliario, a medida donde hacía falta.
El resultado.
Una casa luminosa, ordenada y con alma, lista para vivirse todo el año.
Category:
DúplexDate:
1 de enero de 2026