El encargo.
Una vivienda de aire clásico cuyos propietarios querían una decoración cálida y atemporal, con carácter propio y ese punto acogedor de las casas de toda la vida.
La solución.
Maderas pintadas, tejidos nobles y piezas con historia: butacas de piel, alfombras kilim, algún guiño marinero y detalles en tartán. Una biblioteca de suelo a techo, comedor junto a los ventanales y las vistas al mar como telón de fondo.
El resultado.
Una casa cálida, personal y sin edad, de esas en las que apetece quedarse.
Category:
PisosDate:
1 de mayo de 2024